| Intervenciones II Foro "Las Servidumbres Voluntarias" |
| Escrito por ELP Madrid |
| Viernes, 21 de Octubre de 2011 10:25 |
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Estimados lectores:
Iniciamos la publicación de las intervenciones que han tenido a bien cedernos los participantes en el II Foro: Lo que la evaluación silencia, "Las servidumbres voluntarias", que tuvo lugar en Círculo de Bellas Artes de Madrid, el 11 de junio de 2011 y que organizó la EscuelaLacaniana de Psicoanálisis. Pueden visitar nuestro blog: http://loqueevaluacionsilencia.blogspot.com/ donde Marta Mora irá trasladando los envíos. ¡Buena lectura! Olga Montón.
Introducción. Carmen Cuñat. Presidenta de la ELP. En nombre de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, que pertenece a la Asociación Mundialde Psicoanálisis, en nombre también del Instituto del Campo Freudiano en España, de laFederación Internacional de Bibliotecas de Orientación Lacaniana y de la EuroFederación de Psicoanálisis, entidades todas ellas que han promovido este Foro, les doy la bienvenida. No es la primera vez que les convocamos, el año pasado en Barcelona, por estas fechas, fueron invitados a un primer Foro que llevaba por título Lo que la Evaluación silencia: un caso urgente el autismo. En aquella ocasión nos vimos impelidos a hacerlo a causa de la amenaza que suponía la proclamación de una serie de leyes que pretendían imponer una única manera de tratar el autismo, un tratamiento homogéneo y sostenido en protocolos. Hoy también tendremos un eco de esta cuestión pues la ideología de la evaluación basada en una supuesta objetividad científica, en la cifra y en la cuantificación además de ser ambiciosa no tiene límites. Estamos aquí para poner en evidencia de nuevo esa ideología y lo que promueve no sólo en el campo de la clínica, sino también en el campo de la universidad, de la educación, del pensamiento, de las artes y de la convivencia ciudadana. Este 2º Foro no tenía en principio un desencadenante como el primero aunque sí estaba muy presente para nosotros el malestar en nuestra civilización que ha tomado esa deriva particular. ¿Cómo nombrar ese malestar? Pues una de las primeras tareas del psicoanalista es nombrar el síntoma por el que un sujeto consulta. O mejor dicho, intentar que sea él quien lo nombre con sus propias palabras, sin acudir por supuesto a ningún protocolo o manual en boga. Y bien, como por sorpresa, cómo una formación del inconsciente surgió ese nombre: “las servidumbres voluntarias”. En efecto, resulta cuanto menos sorprendente que tuviéramos que acudir a un autor francés del siglo XVI para intentar dar cuenta no sólo de nuestro malestar, de nuestra queja, sino de nuestra posición subjetiva en la que estábamos, estamos comprometidos. Pues esta es la segunda tarea del psicoanalista, intentar que la responsabilidad sobre lo que nos ocurre no recaiga únicamente en los otros. Pero rápidamente, como ocurre habitualmente cuando queremos acercarnos a lo real que está en juego, cuando queremos acercarnos a lo que nos toca, ese título se nos tornó opaco, la disculpa era que pocos conocíamos el Discurso de la servidumbre voluntaria de Etiénne de la Boetie. Así que nos pusimos a leerlo, lectura que se convirtió en ávida desde las primeras páginas, sobre todo para conseguir saber a dónde el autor nos quería llevar y cómo resolvía esa aporía. Ustedes ahora sabrán, porque lo habrán leído, que La Boetie la resuelve de esta manera: para salir de la servidumbre voluntaria no se trata de derrocar al tirano, se trata simplemente de decirle que no, se trata de que muchos le digan que no y como se dice en castellano, él caerá por su propio peso. Es difícil decir que no en una civilización en la que todo nos empuja a decir que si, en una civilización que dice que se puede gozar mucho y más y más, que ya nada está prohibido, que los descubrimientos tecnológicos nos acercan a conseguir lo imposible. Ese no, que no es otro que el que se opone a la adicción, en la que por supuesto estamos todos embargados, exige una ética que quizás está por descubrir. Y bien, el psicoanálisis, por su parte, apuesta por una ética del bien decir, poniendo el acento en que para bien decir lo real que está en cuestión no contamos con la cifra, ni con la cuantificación, ni con la estadística, sino con una enunciación del malestar singular y responsable que a falta de poder decirlo todo, invite al menos a la conversación. Ustedes saben que para organizar este Foro hemos contado con un gran equipo de colaboradores, de escritores, de artistas, de pensadores, a todos ellos, a todos ustedes, les agradezco la asistencia y les deseo que el Foro sea de su interés. “Lo que la evaluación silencia 2. Servidumbres voluntarias”. Mercedes de Francisco. Responsable del Foro. Empezaré diciendo que este encuentro tuvo un carácter de acontecimiento. Políticos, jóvenes investigadores, periodistas, filósofos, críticos de arte, actores y actrices, directores de teatro, críticos literarios, sociólogos, doctores en medicina, historiadoras de arte, maestros, artistas que expusieron sus cuadros, nos aportó la singular perspectiva de cada uno de ellos sobre el tema que nos convocaba.
No solamente están afectados por esta servidumbre los que trabajan en los campos de la salud, la educación, la literatura, el arte, etc… sino que esto afecta a los Estados y a países enteros, incluso continentes. Cada vez más amanecemos con la noticia de que una Agencia de Evaluación nos suspendió (a España, a Grecia, a Italia, etc.). Estas son las mismas agencias que evaluaron muy positivamente a empresas que fueron a la quiebra pocos días después. Todos los mercados se someten a este veredicto, y la vida de millones de personas quedará afectada por este dominio errado y destructivo de la evaluación, también en el campo económico. Quizás nos faltó en el Foro algún economista, lo tendremos en cuenta para la próxima vez. Es evidente, que todo ello no hubiera sido posible sin un amplio equipo que puso además del esfuerzo imprescindible, su entusiasmo, que considero es lo que en último término hace que estos actos se puedan realizar. A todos ellos a los que agradecí en mi cierre, reitero el agradecimiento. Y por supuesto, agradezco a todos los invitados su interesante y generosa participación, con la cual han mostrado en acto como es posible salir de las ataduras que la actualidad plantea y se puede decidir por una apuesta común que rompa con el individualismo que anula cualquier singularidad y que lleva a la servidumbre de hacer las mismas cosas, a las mismas horas, en los mismos espacios. Por todo lo que fue este día, queremos mantener esta llama encendida con la publicación de las intervenciones de los que han tenido el interés y la amabilidad de enviarla. Y más adelante tendremos un testimonio filmado del evento. En verdadera sintonía con el tema que nos convocó el 11 de junio, os animo a firmar el manifiesto (que podréis leer a continuación) escrito por Jacques-Alain Miller, pidiendo la liberación de la psicoanalista siria RAFAH, que por el simple hecho de promover la palabra y la asociación libre y permitir que los sujetos no queden apresados y paralizados por el miedo ha sido encarcelada. Sus problemas de salud hacen que esté en serio riesgo su vida. Nuestra colega RAFAH, es una más de las personas que padecen las consecuencias del régimen de El Asad que está llevando a cabo una permanente represión contra el pueblo Sirio. Justamente este Foro, actualizó la pregunta que en el Discurso de la servidumbre voluntaria se hace Étienne de la Boétie: “¡Pero buen Dios! ¿Qué puede ser esto? ¿Qué nombre debemos darle? ¿Qué desgracia es ésta? ¿Qué vicio o, más bien, qué desgraciado vicio? Ver un número infinito de personas, no ya obedecer, sino servir, no ya ser gobernadas, sino tiranizadas: no teniendo ni bienes, ni padres, ni mujer, ni hijos, ni su vida misma que les pertenezca. Sufrir el libertinaje, las pillerías, las crueldades, no ya de un ejército, no ya de un campamento bárbaro, contra el cual sería necesario defenderse arriesgando la sangre y la vida, sino de uno solo, no un Hércules ni un Sansón, sino de un solo homúnculo, el más cobarde de toda la nación.” |

