ELP Madrid.org
Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano
23 de febrero
Noches de la Escuela
Escrito por ELP Madrid   
Miércoles, 01 de Junio de 2011 15:44

Hacia PIPOL 5. Primer Congreso Europeo de Psicoanálisis. ¿La Salud Mental existe?

Durante este año y hasta el encuentro Pipol 5, nos hemos propuesto abordar distintos temas relacionados con la existencia de la Salud Mental; lo que se entiende hoy por salud mental, que orientación va tomando en la actualidad y los riesgos que conlleva dicha orientación. ¿Qué se entiende por la cura en la psicosis?; Ciencia y subjetividad; Cuestionamiento de las Guías de la Buena Práctica; Sobre el modelo bio-psicosocial, son algunas de las líneas de trabajo para este periodo. También la incidencia que estas cuestiones tienen en el tratamiento con niños.

No todos los profesionales de la salud mental piensan lo mismo sobre el enigma que supone la psicosis y sin embargo tienen que compartir el mismo espacio; sesiones clínicas, intercambio de informes, trabajo con las familias y con el propio paciente. La comunicación no es siempre fluida y lo que se transmite a las familias o al paciente puede llegar a ser muy diferente, pues diferentes son los modos de abordar el mismo problema, distintas estrategias de tratamiento conviven con distintas expectativas, dependiendo de lo que esperemos del tratamiento así lo abordaremos. En el horizonte está la cuestión insoslayable de en qué consiste la cura en la psicosis. De la forma en que respondamos a esta pregunta se derivará, casi con total seguridad, el enfoque del tratamiento, los distintos pasos a seguir, los acentos puestos en uno u otro aspecto, las recomendaciones o el uso de los psicofármacos, en definitiva nuestro modo de tratamiento de esta patología que nunca deja de sorprendernos.

Si hasta hace algunos años, en los ámbitos de la salud mental, coexistían en permanente debate diversas teorías sobre la enfermedad mental, hoy en día parecen extinguirse estas polémicas. El eje de la discusión se ha desplazado, una ola, que más parece un tsunami, de pretensiones científicas arrastra todo lo relacionado con la salud mental: se es científico o  simplemente no se es. Se avanza a buena velocidad, muy posiblemente, hacia un modelo único, un modelo supuestamente científico sostenido en la evaluación, en la medicina basada en la evidencia, en las guías de la buena práctica y los protocolos.

Una vez configurada esta ficción científica, los que no formen parte del modelo quedarán excluidos de una salud mental que se nos presentará con una nueva existencia.

¿Por qué  no pensar esta nueva ciencia de la salud como una pseudociencia con aspiraciones cientificistas?, que culminará, muy posiblemente, en un autoritarismo científico, que como sugiere Javier Peteiro,  nos dirá lo que es bueno, lo que es malo y no sólo lo que debemos hacer sino incluso como debemos ser desde la manipulación genética y conductista.

Se impone una interpretación del discurso científico, como propone Gustavo Dessal,  una interpretación que no es otra cosa que la aplicación directa de la Tesis de Lacan a los problemas que la ciencia presenta en la actualidad, y que se derivan principalmente de la extensión y extrapolación del paradigma científico al terreno de las mal llamadas ciencias humanas. La interpretación se autoriza en una distinción muy precisa que es necesario introducir: la diferencia entre la supresión inaugural del sujeto como acto instituyente de la ciencia, creador de un vacío operativo en el  interior de su método, y los modos ulteriores de supresión del sujeto como resultado de la aplicación del método a ciertos fenómenos y planos de la vida humana.

Al reducir al sujeto a lo que en él es medible y evaluable, se pretende tener un saber del que se carece y, de paso,  se sortea la dificultad con la que se encontró Lacan; y es que es muy arduo demostrar una ausencia de saber. Sin embargo descubrimos  en la experiencia analítica siempre algún encuentro, una suerte de azar, un cierto no estaba escrito que tiene una función determinante para cada sujeto. Nos topamos con lo contingente y le damos a esta variabilidad un valor de constancia que nos indica que no hay saber preinscrito en lo real. Lo que funciona como real de referencia para el psicoanálisis es la relación sexual como imposible, imposible de escribir y formular, y el cortejo sintomático que se fragua en el lugar de esta ausencia. La experiencia analítica confirma un real, porque en nuestro campo la contingencia regular que encontramos en todos los casos corrobora lo imposible.

Esta nueva aspiración cientificista, que sí pretende escribir y formular, creemos tendrá, con toda seguridad, consecuencias catastróficas para el sujeto.

Aunque la información científica es más accesible que nunca, las numerosas referencias, la falta de tiempo y la necesidad de graduar la importancia de la evidencia científica hacen necesarias ciertas herramientas dirigidas al apoyo de la toma de decisiones clínicas. Así se presentan a sí mismas las Guías de Práctica Clínica (GPC), con la intención de dar respuesta a las preguntas más relevantes que se pueden realizar ante un enfermo con una patología concreta y presentan la evidencia científica en forma de recomendaciones graduadas según la calidad de los estudios que las apoyan. La Agencia de Calidad apoya su elaboración, difusión y utilización, a la vez que vela para que las GPC elaboradas en España sean de calidad. En el año 2003 el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS) creó el proyecto GuíaSalud, que tiene como objetivo final la mejora en la toma de decisiones clínicas basadas en la evidencia científica, a través de actividades de formación y de la configuración de un registro de GPC en el SNS.

Responsables: Ana Castaño y Javier Garmendia

 

Institucional

Biblioteca