Blanca Medina Toro
 

 

"Plus de gozar. El tercer ojo"

Pauline Proust en el glosario de conceptos que comprende el volumen del próximo congreso nos propone el concepto de plus de goce.

Para pensar el objeto (a) contamos con la perspectiva tópica, freudiana de los estadios y la perspectiva topológica de Lacan que se encamina, a lo largo de su enseñanza a desubstancializar el objeto, construirlo, definirlo como un vacío que la pulsión contornea. A la lista freudiana de los objetos de la demanda (objeto oral, anal y fálico), Lacan añadió la mirada y la voz, objetos del deseo.

Mi intento de abordar la cuestión del plus de gozar partió de la lectura del texto de Miller sobre "La Angustia" donde él toma la palabra Triebregung y la definición que de ella hace Lacan, como resto libidinal, en su Seminario 8, "La Transferencia": "Lo que constituye la Triebregung que está en función en el deseo tiene su sede en el resto". A lo que Miller añade que lo que nos permite captar el Seminario 10 es que este"en función en el deseo" está en concepto de causa.

La palabra aparece en el primer capitulo del Seminario "La Angustia", a propósito de su traducción, en el momento en que construye su primera parrilla significante y en relación a la traducción aceptada de triebregung por "emoi pulsionnel". Emoi quiere decir "caída de potencia", mientras que Regung es "estimulación, llamada al desorden, incluso al motín". En este punto dice Miller que si Lacan se hubiera dado cuenta de que lo que constituye la Triebregung en función en el deseo, tiene su sede en el objeto (a) , cosa que no dice, el conjunto del seminario sería mas legible.

A pesar de esta indicación de Miller, no crean que para mi ha sido más fácil abordar el concepto de plus de goce que, con el subtitulo de "El tercer ojo", propone Pauline Prost en el glosario del que nos ocupamos. Es un texto, denso, compacto que me ha llevado a los capítulos del seminario 10 que ella referencia y me ha obligado a volver hacia delante y hacia detrás y a ampliar mis lecturas.

Por las dificultades que este texto me ha presentado, no voy a comentar lo que ella plantea sino que he intentado centrar el punto que ha suscitado mi interés y la necesidad de clarificarlo. Finalmente, lo que traigo es un recorte de lo que Lacan plantea al respecto y que en una investigación posterior podré tener más claro. Este punto es el de la diferencia entre el punto del deseo y el punto de la angustia en relación a la mirada. Así me gustaría subtitular mi trabajo.

Apuntes.
El objeto (a) es esencial en la relación con el deseo.
Si lo mas "yo mismo" que hay (objeto a) está en el exterior porque ha sido separado, como resto de la operación dialéctica del reconocimiento entre el sujeto y el Otro, las vías para su recuperación ofrecen una variedad muy diferente.

 

¿Qué nos dice Laca en relación al campo de la visión? ¿Por qué dice Lacan que la función del ojo está excluida, que el ojo mismo, su función está excluida?

El ojo es ya un espejo, no hacen falta dos espejos, solo el ojo y un espejo, el Otro, desde sonde soy mirado -la angustia ahí aparece como señal del deseo del otro, ¿qué me quiere el otro?- y desde donde puedo, no quedar como la mancha sino que puedo salir y mirar. La mancha (el brillo de la lata que me mira, la imagen reflejada en el ojo de la mantis religiosa) es anterior a la mirada como pulsión.

El hecho de que el ojo sea también espejo le da una estructura que excluye al ojo mismo.
Hay un elemento de fascinación en la mirada, donde toda subsistencia subjetiva parece perderse, salir del mundo. De este elemento de fascinación que es enigmático, dice Lacan, es de donde parte el punto de irradiación (envidia, impotencia) que nos permite cuestionar lo que nos revela la función del deseo en el campo visual.

Lacan, para entenderlo mejor, contrapone a esta forma de captura capital del deseo humano que es la fascinación de la mirada el fantasma del tercer ojo que en las imágenes de Buda está indicado siempre de algún modo: "los parpados caídos, desviándose del espectáculo del mundo, sugieren una mirada apaciguada, tornada hacia lo invisible, el lugar donde se forma el (a), objeto de los objetos, reserva libidinal nunca investida en la imagen especular, punto de angustia que la mirada apaciguada del Buda nos señala a la vez que nos preserva de aquella".

La mediación de este fantasma del tercer ojo, nos dice que es el correlato del (a) minúscula del fantasma (S/, losange, (a) ) que permite pensar en un punto cero cuyo despliegue en el campo de la visión produce el apaciguamiento de la contemplación. Ahí hay una suspensión frágil del desgarro del deseo que en cualquier momento puede revelar , desenmascarar lo que oculta: El misterio de la castración.
Las figuras de Buda toman a su cargo el punto de angustia y suspenden, anulan en apariencia, el misterio de la castración.

Se pregunta Lacan "¿Significa esto que hay alguna posibilidad en la que la contemplación permita que el deseo pueda sostenerse en una anulación de su punto central, en una identificación del (a) con el punto cero? Con seguridad no.
Aquí el punto del deseo y el punto de angustia coinciden pero no se confunden. Coinciden y sin embargo, el deseo, que se reduce aquí a la nulificación de su objeto central, no es sin este otro objeto al que la angustia llama. No sin objeto. Fórmula de la articulación de la identificación con el deseo en este no sin.
Más allá de este "no sin objeto" se plantea para nosotros la cuestión de saber donde se puede franquear la barrera, el callejón sin salida, del complejo de castración."
Y lo deja para más adelante.


Miller
El objeto (a) en su función de resto libidinal separado de lo imaginario, apunta a que no es especularizable y si eventualmente aparece en el campo imaginario lo hace como objeto extraño, puerta abierta a la angustia. No es un objeto reconocible, de intercambio, simbolizable. Es un objeto anterior a la comunidad imaginaria, que no esta regulado sino cargado de triebregung, de carga pulsional. Es lo que en la enseñanza de Lacan deviene el objeto plus de gozar.
El espejo del esquema funciona como un velo, que impide al sujeto, en condiciones normales, ver el objeto a minúscula, hay una barrera que separa el objeto (a) del objeto normal. Si el objeto (a) aparece en su lugar no hay desorden; si hay franqueamiento entonces se produce perturbación, desorden, confusión .

Articulación angustia deseo

El Seminario de Lacan "La angustia" nos muestra que hay un primer movimiento en el que la angustia es mas bien ansiogena, es irruptiva. Hay un segundo movimiento en el que la angustia es separadora, en que la angustia participa del momento lógico de separación y de constitución del objeto (a). No se trata del momento del objeto como meta que está delante alojado en el otro, en el fantasma. Se trata del objeto causa, que está detrás, del lado del sujeto, dentro del circuito pulsional, fuera. Podemos decir que el goce está primero y que el lazo con el otro viene en un segundo momento. Es un recorrido inverso en relación a lo que plantea Lacan en su primera enseñanza.
Es el deseo absoluto irreductible.
En este punto vemos la importancia que esto tiene en relación con la angustia.
Cuando estamos a nivel del objeto primitivo, perdido, del deseo causa ahí la función de la angustia es que hace señal, signo de lo real, de un deseo absoluto irreductible del sujeto. Se trata de un resto que no ha sido significantizado y que tampoco ha sido tomado por el goce fálico. Es un residuo de la operación significante pero hay tambien este aspecto de la causa y es que la causa es también una huella vacia, vacia de goce. Y sinembargo es un resto activo, fecundo. Es el resto que queda del lado del deseo absoluto del sujeto causa. Es el mismo funcionamiento del sujeto y puede ser productivo.

¿Por qué a nivel de lo especular el lugar de la angustia y el del deseo coinciden pero no se confunden? Porque lo satisfactorio de la forma especular es precisamente que enmascara la posibilidad de la aparición de lo "Umheimlich". Es a este nivel que se escamotea más facilmente el vacio.

Bibliografia.
-Lacan, Seminario 10 "La Angustia"
Seminario 8 "La trasnferencia"
-J.A.Miller, Introducción al Seminario X de J. Lacan, "La Angustia"
-Scilicet, "Los objetos (a) en la experiencia psicoanalítica.
-Seminario del Campo Freudiano de Madrid, "La Angustia", Tomo 1

 

Blanca Medina. Abril- 2008