Marta Mora-Doldán M.
 

TARDES DE LA BIBLIOTECA

Presentación del ciclo: "Formas actuales del Malestar".

Mesa: "Nuevas formas en el trabajo: efectos sobre la subjetividad".

 

Un sujeto no alter-ado?

Lacan, "si un discurso se hurta, uds no tienen más que una cosa, demandarle razón de su porqué…"(de otro a Otro. Clase 2 - 20/11/68

No es nuevo que nuestra época se caracteriza por la caída de los grandes relatos, la negación de las generaciones y la negación de la diferencia sexual.
Se promueve un sujeto autoreferencial, puro YO. Para nosotros el yo es una construcción imaginaria que hay que efectuar. Dufaur en el "El arte de reducir cabezas" sostiene que ya no estamos en presencia del sujeto kantiano ni del sujeto neurótico, incluso ni del sujeto marxiano. Estamos ante un sujeto, en un espacio sin referencia, sin límite, donde todo se invierte, donde no todos los individuos se vuelven psicóticos pero donde abundan las condiciones para que eso suceda.
Venimos de una cultura basada en la represión a una cultura que promueve la perversión, última defensa contra la psicosis?. Es sumamente interesante lo que dice Dufaur, pues apunta a que "una nueva jerarquía del objeto introducida por el ultraliberalismo" , habría producido un cambio a una nueva economía psíquica. ("El arte de reducir cabezas". Dany-Robert, Dufaur, Ed. Paidós).
He tomado el tema de la desimbolización porque me parece que en el uso que se hace de la palabra, nuestra herramienta principal, se revela algo de la verdad de la época. Esta desimbolización es una forma inédita de dominación.
Para Dufaur esta desimbolización en curso adquiere tres formas: venial, generacionista y nihilista.
Venial (que se opone levemente a la ley o precepto, y por eso es de fácil remisión).
Toma como ejemplo la moneda. El euro representa hoy a Europa, despojado de toda referencia cultural, iconos e historia singular, se vuelve inmaterial (ya sin el patrón oro) y huérfana (sin país). Un caso: un robo en un banco, el resultado, un joven muerto y los jóvenes entrevistados dicen que el muerto no había cometido ningún mal, solo buscaba dinero. El dinero ya solo se gana en los juegos de azar que proliferan, uno sale a buscarlo como cuando va a comprar al supermercado. Si se reduce la humanidad a una colección de individuos calculadores, movidos únicamente por intereses racionales, en salvaje competencia unos con otros, el asalto a mano armada y el robo con violencia son moneda corriente.
Generacional La antigua relación vertical de las generaciones se ha transformado en una relación horizontal, los mayores son considerados como iguales. La familia, que adquiere nuevas formas, ya no socializa, se limita a proveer los medios que prescribe la publicidad. La juventud es el imperativo categórico de la época, más para los de más edad. Hoy esta precedencia simbólica que depende de que una autoridad se encarne en ella, se niega.
Nihilista - (La negación de principios religiosos, políticos y sociales).
Sin referencia histórica y generacional, el mundo del trabajo se vuelve cada ve más hipotético y enigmático para los jóvenes, ellos son un grupo "fuera de toda clase", ensalzados y excluidos a la vez. La violencia a la que asistimos no es una lucha contra la explotación, no apunta a ninguna emancipación, adhiere sin reservas al consumo y a los valores mercantiles, no denuncia ninguna alienación, no es rebeldía. De eso hablamos en la mesa sobre Educación, alguien señaló la paradoja, "tan rebeldes en la escuela y tan sumisos en el trabajo..."
Freud señaló que el odio es más antiguo en la subjetividad que el amor, el odio no es una reivindicación y menos social.
Cuando el lugar y los representantes del poder son invisibles no queda otra que lanzarse contra las cosas: Jerjes hacía azotar el mar para castigarlo por las tempestades y los jóvenes de Paris queman, devastan, agreden con rabia, impotentes, por no poder llegar a los responsables que los han dejado relegados.
Aunque el neoliberalismo opera con la premisa: a menos instituciones, mayor rendimiento económico, el debilitamiento de las instituciones, el Estado, la escuela, no anuncia el fin de la dominación sociopolítica, lo que presagia es el paso de una nueva forma de dominación, una tiranía sin tirano encarnado.
Se trata abiertamente de la promoción de la ausencia de ley, el levantamiento de las prohibiciones y de todo lo que se oponga a la pura impetuosidad de los apetitos, a la pura pulsión de muerte.
El Discurso Capitalista
Lacan anuncia en 1969 un quinto discurso, el Discurso Capitalista y lo escribe por primera vez el 12 de mayo de 1972 en la conferencia de Milan titulada "Del discurso psicoanalítico".
En el Discurso capitalista, la única determinación que recibe el sujeto es del lado del plus de goce, sin barrera. Plus de goce que Lacan llamó asi tomándolo por homología de la plusvalía de Marx y que deduce de la plusvalía de Marx y la pulsión freudiana. El movimiento de este discurso es circular, cerrado. Circular como el que Freud definió en relación con el Superyo y lo pulsional, cuanto más prohibe el superyo, más sacrifica el sujeto. A más renuncia, más exigencia pero en los otros cuatro discursos hay lugar para la impotencia y la imposibilidad. Al contrario que el discurso del Amo que Lacan identificó como el del inconsciente, si la determinación del sujeto le llega del objeto, S <---a, eso propicia la realización del fantasma.
Lacan detecta que lo que distingue al Discurso Capitalista es el rechazo "fuera de todos los campos de lo simbólico, lo que tiene como consecuencia el rechazo de la castración. Todo orden, todo discurso emparentado con el capitalismo deja de lado lo que sencillamente llamamos, el amor".(Lacan, Oupire de enero de 1972. Inédito)
El rechazo de la castración es lo que está operando, a raíz de este discurso cerrado y circular, aparece la imposibilidad del lazo social y no hay eficacia de la función paterna.
La falta del límite, que la castración inscribe, nos abre a un escenario del "todo es posible". Se trata entonces de la promocion del goce que podríamos calificar incluso de incestuoso, en tanto que no hay ley que le ponga coto. Sabemos que el encuentro con el objeto es siempre fallido, que hay un resto, porque el objeto es para nosotros siempre el objeto perdido. Ese resto, qué destino tiene?,¿qué pasa con los restos?.
Ese sujeto dividido que rechaza la determinación significante es instrumento, instrumento de goce, aunque tenga el aspecto de sujeto aútonomo. Queda allí velado que un significante represente a un sujeto para otro significante, S1- ($) para S2.
A comienzos de la década del 70 Lacan advirtió: "El discurso capitalista es locamente astuto…marcha sobre ruedas, no puede ir mejor. Pero precisamente va demasiado rápido; se consuma. Se consuma tan bien que se consume."
Parece que no lo hará sin haber consumido todo: los recursos, la naturaleza, todo, incluido los individuos. Bajo lo apariencia del progreso…¿una discreta antropofagia?
En este "se consume" de Lacan vemos hoy como se deshacen todas las formas de intercambio que subsistían por referencia a un garante absoluto o metasocial de los intercambios. Hoy las relaciones pueden establecerse directamente entre mercancías. En concordancia con el discurso capitalista, a cada sujeto, su objeto.
"Hay un modo de ir a la lengua y de querer determinarla, por parte de las estructuras actuales que se revela en la pretensión de expulsar la verdad del inconsciente"
La verdad es lo que se revela en el uso de ella y el uso actual nos muestra casi violenta y descarnadamente el intento de vaciarla, de torcer los sentidos posibles, de eliminar lo pulsional que encierra, de la voluntad de goce y de la violencia que es la proliferación de objetos. El intento es que la palabra se reduzca al código. Se intenta borrar el malentendido del lenguaje, que haya correspondencia entre la cosa y la palabra, la palabra ya no es la muerte de la cosa.
El lenguaje hoy, en el mundo laboral y no sólo en él, nos remite al tiempo lógico anterior a la entrada en la lengua. ¿Han notado que los eufemismos son hoy la norma?
Los trabajadores son ahora "recursos" o "becarios". Antes había un Convenio donde se regulaban las condiciones de trabajo, cuya condición de norma estaba dada porque se negociada entre los representantes sindicales y los de la empresa. Los ejecutivos no figuran allí, el "personal de confianza", de tanta confianza que pueden ser cesados sin más, aunque "se blinden" sus contratos.
Desde hace unos 20 años ha aparecido en el mundo laboral español la figura del "fuera de convenio", aquellos que entraban por encima del salario establecido en el Convenio. Una tentación…y un problema más para los trabajadores y los sindicatos. Hoy el "fuera de convenio" ya no es más sinónimo de más dinero, hoy implica un "nivel salarial" por debajo del pactado para ingresar.
Como en La riqueza de las Naciones, que la esencia del rico se adquiere comprándole cosas al rico, la esencia del candidato a un ascenso debe mostrarse en el manejo de siglas.
Un ejemplo: "El AGIR es ahora el IPN y pasa a controlar el STI en detrimento de la SSII, la cual ocupará el DM; ahora bien, está previsto que éste último migre al RTI" .
¿No se sienten como niños asistiendo a conversaciones de adultos? Y no vale intentar memorizar lo que significan las siglas, cambian a toda velocidad, esa es la regla.
Unos minutos como asistente a este tipo de conversaciones basta para irritar, generar malestar, sentirse "fuera", fuera de lugar … si en el fondo todos somos extranjeros, esto acentúa esta condición, estoy solo y deslocalizado.
Vivimos en el mundo de un argot muy especial. Se usa "inicializar" en vez de "empezar", "finalizar" en lugar de "acabar", "posicionar" en lugar de "colocar", "coordinar", "optimizar" es más sugerentes que "ejecutar". El discurso empresarial utiliza profusamente las palabras terminadas en "-encia": pertinencia, competencia, eficiencia, experiencia, excelencia. Estos términos sirven para connotar importancia.
El mundo laboral es el más colonizado por la lengua de los negocios.
"Estoy haciendo el follow-up del merging-project con un coach porque quiero chequear el down-sizing" . ¡Todo esto para decir que está despidiendo gente!
Todo se hace por escrito, aunque la persona a la que haya que decirle algo ("informar" se dice ahora) esté sentada enfrente. A esto ayuda el correo electrónico, el e-mail. Ante la pérdida del valor de la palabra se busca la garantía de lo escrito. Seguramente para que todo pueda ser evaluado, controlado…para que nos vayamos acostumbrando al control total ofrecido por Microsoft. Habrán leído el último domingo El País…
La publicidad hace su aporte, pone en circulación nombres históricos dándole otra significación, así Ajax que no le iba en zaga a Aquiles es hoy un producto de limpieza, Colón un detergente. Invade otros espacios culturales con su estilo, clips musicales, filmes de autor que toman prestada la estética de los spot o videoclips, la designación de "producto líder" para un libro y como contrapartida, la tendencia a tratar las creaciones intelectuales como productos comerciales. De un líder se dice que "tiene carisma" y de un producto que es "Lider"… ¡¡de las cosas!!
El salario justifica al trabajador y no a la inversa, un creador publicitario gana 50 veces más que un profesor o un escritor, porque? Porque genera más dinero y su salario es "pecata minuta" en el presupuesto de la empresa. Lo mismo un informático, por que gracias a él lo que consumía tiempo se reduce a un instante.
Asistimos al surgimiento de las tribus urbanas, fruto de la decadencia del discurso religioso. El mercado siempre atento: sus necesidades se prevén, se identifican y se calculan de antemano. Cada tribu debe poder encontrar en el mercado el producto que le corresponde. Desde los bebés que quieren su perfume preferido hasta los "senior" que quieren ocupar su tiempo libre e invertir sus economías, pasando por los adolescentes pobres que deben encontrar las marcas a precios accesibles (las falsificaciones) o los adolescentes ricos su propio coche. El yo está en el centro del mercado, la publicidad colabora con "yo quiero…yo decido…yo hago".
El ocio es hoy también una mercancía, "nos inflingen deseos que nos afligen", leí en alguna parte… ¡Menuda tristeza "no poder"…! ir a las islas del caribe a pasar un puente!
Los sindicatos ya no piden "control social" de la producción, un más allá del capital como en los 60/70, adhieren por lo general, a un acrítico "sindicalismo de participación y negociación" que acepta el orden del mercado, o lo que es más perverso: hacen el debate dentro del universo del mercado.
Se vive para trabajar, más horas, con mas precariedad, sin seguridad, hay miles para un puesto y eso convierte al trabajador en reemplazable, reutilizable o desechable en el peor de los casos.
En las empresas se promueve un secreto: la nómina de cada uno. Se advierte que no se debe hablar de eso. Así se ocultan las injusticias, los agravios comparativos. A igual trabajo igual salario ya no se lleva, a igual trabajo distintos salarios y los matices los establecen contingencias sorprendentes.
Sólo acontecimientos sangrientos desvelan algo de la verdad de este funcionamiento, tanto en la ficción como en la vida cotidiana. La serie Shark, un abogado "tiburón", debe reclamar una indemnización por unos muertos por accidente de trabajo, cuatro mujeres. Descubrimos durante el episodio que eran inmigrantes ilegales. Los argumentos de la empresa eran, entre otros, las muertas tenían la "psicosis del esclavo" por eso trabajaban sin derechos, que "la pobreza no es penalizable", "ganaban poco porque eran pobres". ¿Ficción o realidad? El 11-S en NY, nos mostró algo de eso.
Ya no es rentable obligar, explotar los cuerpos abiertamente sino que resulta más eficaz destruir las representaciones (las instituciones) y terminar así con la tarea de hacerse cargo del sujeto. El único imperativo es que las mercancías circulen, todo lo que se interponga es considerado non-grato.
El neoliberalismo promueve actualmente "un imperativo de transgresión de las prohibiciones" lo que le da un perfume libertario fundado en la proclamación de la autonomía de cada individuo.
La época que nos toca vivir no es la simple caída de los ideales del yo, ni un levantamiento en masa contra los ídolos. Estamos en la época de la fabricación de un nuevo hombre, de un sujeto acrítico y psicotizante, a cargo de una ideología avasalladora pero probablemente mucho más eficaz de lo que fueron las grandes ideologías. El capitalismo total quiere un sujeto sin culpa, liberado de toda atadura simbólica, un sujeto unisex e inengendrado, desamarrado de sus cimientos en el suelo de lo real, no tributario de nada, presto a las identificaciones que le proponga el mercado, sin deberes, engendrado a sí mismo que se vuelve indiferente a la política, cerrado, inmanente a todo sentido. Está surgiendo un hombre privado de la facultad de juzgar e inducido a gozar sin desear.
Se apunta la dependencia simbólica del hombre que es lo mismo que decía Jorge Alemán en la presentación del libro "Votos de riqueza", el enemigo es el inconsciente.
No es sorprendente que nuestro espacio social se encuentre más invadido por una violencia cotidiana. El circuito cerrado del discurso capitalista en unión con el discurso de la ciencia y el de la técnica (uno niega al sujeto y el otro el goce) produce sujetos que al funcionar siguiendo la ley del más fuerte, refuerzan aún más esta lógica.
Como obstaculizar todo esto? Cómo arreglárnosla con esto? Posiblemente con la propuesta de Dufaur: "El imperativo categórico hoy es el de la resistencia al establecimiento del capitalismo total", pero…no es tan fácil.
Tal vez estemos más cerca de lo que Jorge Alemán en "El porvenir del inconsciente" nos dice. "No hay por ahora alternativa al discurso capitalista pero sí se puede mantener una disposición. En esta disposición la experiencia de la subjetividad que se conoce como psicoanálisis…, es crucial".
Más cerca también de Lacan- Conferencia de prensa en el Centro Cultural Francés- 1974, dice "Pero el real al que accedemos con pequeñas fórmulas (habla de la ciencia), el verdadero real es algo muy distinto. Hasta el momento no hemos encontrado otros resultados que no sean divertidos chismes de consumo, a saber: se envia un cohete a la luna, tenemos la tv, etc.. Eso nos come, pero nos come por intermedio de cosas que remueve dentro de nosotros. No en vano la televisión es devoradora. Lo es porque a pesar de todo nos interesa. Nos interesa por cierto número de cosas elementales, que podríamos enumerar…Pero de todas maneras, nos dejamos comer. Por esta razón no estoy entre los alarmistas ni entre los angustiados. Cuando nos hayamos hastiado, detendremos eso y nos ocuparemos de las cosas verdaderas…"
Tal vez la salida sea dar un paso al costado, "una retirada subjetiva", advertidos de la lógica del funcionamiento y pidiéndole al discurso capitalista la razón de su porque como indicaba la frase que elegí para el comienzo. Al menos por ahora es lo que permite estar un poco menos subyugados por los cantos de sirena del capitalismo actual.

Marta Mora

Marzo 2008