EDITORIAL.

La ESCUELA LACANIANA DE PSICOANALISIS DEL CAMPO FREUDIANO se creó en Madrid en mayo del año 2000 como resultado directo de una larga trayectoria, cuyo origen se remonta al 21 junio de 1964 en París.

En esa fecha, y alentado por la idea de volver a situar en su legítimo lugar “el filo cortante de la verdad freudiana”, Jacques Lacan realizó el Acto de Fundación de la Escuela Freudiana de París, colocándose a la cabeza de una nueva institución de psicoanalistas. Sus objetivos iniciales estaban orientados fundamentalmente a recuperar la praxis original que Freud instituyó como psicoanálisis, y de la que fueron desviándose progresivamente sus sucesores. En su afán de autenticidad, Lacan concibe una institución en la que “la crítica asidua” denuncie permanentemente cualquier desviación o compromiso que pudiera rebajar el empleo de nuestra clínica y de la ética a la que responde. Para cumplir con dicho objetivo, es necesario que el trabajo y la formación ocupen un lugar esencial. Los que estén dispuestos a pertenecer a la Escuela deberán comprometerse a trabajar bajo un control tanto interno como externo. Un trabajo de base en el que han de participar todos, sin que esto suponga degradación alguna puesto que el éxito de la Escuela consistirá en hacer valer las producciones de sus miembros dandoles un lugar adecuado. La Escuela Lacaniana de Psicoanálisis (ELP) extiende su campo de acción a las distintas comunidades que en España se dedican a la promoción y el desarrollo del psicoanálisis de Lacan. Además de la Comunidad de Madrid, están las de Andalucía, Aragón, Cataluña, Galicia, País Vasco, Valencia y la de Castilla-León. La mayor parte de las vida asociativa de la ELP se lleva a cabo en las Sedes de cada comunidad. La asistencia a las actividades es abierta, y se mantiene una conexión directa con la ciudad, ofreciendo un lugar a aquellas personas que se interesen por el psicoanálisis. La pertenencia a la Escuela se realiza siguiendo los siguientes pasos: Ser socio de Sede cuando se ha cumplido un periodo de trabajo dentro de la misma. Ser miembro de la ELP, para lo cual hay que demostrar un compromiso con la formación, la transmisión y la enseñanza, que es examinado por las instancias creadas a tal efecto. En ambos casos, el análisis personal es la condición primera de la formación.

La Escuela no es una sociedad de psicoanalistas que se reconocen entre ellos, sino el lugar donde la pregunta "¿que es un psicoanalista?" deberá ser puesta a prueba permanentemente.

Con este propósito Lacan creó el dispositivo del Pase, mediante el cual se puede devenir Analista de la Escuela (AE), a través de la transmisión de la experiencia de un análisis que se demuestra que fue llevado hasta su final. Nada en la Escuela nos obliga a hacer el Pase. Sólo se somete a él quien desea dar testimonio de la manera en que, en su análisis, atravesó el pasaje de analizante a analista. La formación del psicoanalista requiere una elaboración permanente.

Desde el principio los Cursos de Jacques- Alain Miller constituyen nuestra orientación fundamental, tanto en lo que concierne a la clínica como a la doctrina y, por ende, a la política institucional. La ELP de Madrid tiene una relación con el NUCEP (Nuevo Centro de Estudios de Psicoanálisis), que pertenece al Instituto del Campo Freudiano. En el Nucep se imparte una enseñanza reglada del psicoanálisis y se asiste en calidad de alumno. También tenemos una relación con el CPCT (Centro Psicoanalítico de Consulta y Tratamiento) de Madrid, un dispositivo de psicoanálisis aplicado a la terapéutica que abrió sus puertas en el año 2006, y que desde entonces ofrece una atención gratuita realizada por psicoanalistas de la Escuela.

Rosa López

Directora de la Comunidad de Madrid de la ELP

 
Junta Directiva de la Sede de Madrid
Directora
Rosa López
Secretaria
Mónica Unterberger
Tesorero
Santiago Castellanos
Vocal

Luis Seguí

(Director de Biblioteca)
Responsable Web
Marta Mora-Doldán M.