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PRESENTACIÓN DE LIBROS "Introducción a la Clínica Lacaniana. Conferencias en España" de Jacques-Alain Miller En primer lugar quería dar las gracias al Equipo de la Biblioteca, a Marta Mora y a su directora Mirta García, por la invitación a participar en la presentación del libro de J. A Miller, Introducción a la clínica lacaniana. Su publicación me produce una gran satisfacción porque la gestación de este proyecto involucro a un pequeño equipo de colegas que con gran entusiasmo nos zambullimos en la búsqueda de documentos de J. A Miller.
Esta búsqueda hizo que me encontrara con las huellas de una historia, la del movimiento psicoanalítico en mi país y de la comunidad analítica de la que formo parte. Distintos avatares hicieron que finalmente este proyecto viera la luz en la comunidad de Cataluña, dirigido por el que entonces era el presidente de la ELP, Vicente Palomera
Por otra parte, este texto es una muestra del ejemplar y brillante trabajo de J. A. Miller en el desbroce de la enseñanza de Lacan, creo que es de común acuerdo que sus análisis, comentarios y aportaciones teóricas nos han permitido adentrarnos con más facilidad en los textos de Jacques Lacan. La elección de una conferencia para esta presentación ha sido una tarea ardua, porque el abanico de temas que ofrece esta publicación es muy amplio y sugerente por lo que finalmente me decidí a acercarme a las conferencias en relación con la posición femenina que para mí tienen un gran interés en la medida que desde hace varios cursos comparto una enseñanza declarada que investiga en tormo, precisamente, de la Clínica de lo femenino. La conferencia elegida es contemporánea a una serie de textos que de forma directa o por sus implicaciones transitan por el tema de la posición femenina. Así como marco de referencia citaré algunos: -En 1991 J. A Miller nos ofrece un texto: Lógicas de la vida amorosa, en ese mismo año su seminario versa sobre La naturaleza de los semblantes. -En la primavera del 1992 dicta esta conferencia, de la que voy hacer un breve comentario, bajo el título"El Otro sexo y la posición femenina" dicha conferencia clausura las IX Jornadas del Campo freudiano en España sobre "Lo imposible de soportar en la vida cotidiana y en la experiencia analítica", dicha conferencia permanecerá inédita hasta el momento de su publicación en este volumen. Varios meses más tarde, en octubre de ese mismo año se convoca la primera asamblea general de la Escuela Europea Psicoanálisis, en París, conjuntamente con las Jornadas "El Otro sexo" en las que evidentemente participó J. A: Miller, -finalmente en 1993 aparecerá su el libro De mujeres y semblantes.
Por lo tanto podemos apreciar que su exposición en esas Jornadas se enmarca dentro de un trabajo exhaustivo sobre el tema de la posición femenina. Esta conferencia comienza, podríamos decir, con una declaración de principios porque desde el inicio establece algunos conceptos claves: Tal como Miller lo nombra <el teorema de Lacan "la mujer no existe">, el concepto de semblante y un poco más adelante el de postizo.
J. A Miller aborda este teorema: La mujer no existe, planteándolo como un lugar, un lugar a donde quedaría adscrito lo universal y por tanto vacío, ya que la mujer es no-toda. Ahora bien que esté vacío, nos dice, no impide que allí se encuentren máscaras (...)máscaras de la nada (p.285), es decir que vengan a ese lugar las mujeres utilizando diversos postizos, aunque el postizo, no hay que olvidarlo, está hecho para hacer creer que se tiene, sin embargo el postizo lacaniano es el que se confiesa como siendo máscara de nada y este postizo es el que encarnaría el falo como índice de la falta, por tanto el único falo que vale para el discurso analítico, aquel que puede nombrarse como semblante, el que vela la nada.
Por consiguiente podemos decir que las mujeres tienen distintos modos de abordar el falo y es en función de este hecho que se puede podría realizar ese catálogo de mujeres, catálogo que parecen tan propensos a realizar los hombres desde la antigüedad griega, a estos catálogos se les pueden añadir las propuestas freudiana y lacaniana, la mujer histérica, la mujer pobre, la mujer verdadera y por último la mujer con postizo, que sería la propuesta milleriana. De todas ellas se habla de forma extensa y clara por lo que les invito a leerlas. En este momento, ya podemos rastrear dentro de esta conferencia el contrapunto entre la concepción freudiana y lacaniana de la posición femenina, es decir de la relación esencial con la nada. Por que esta relación con la nada, del lado freudiano, apunta a una nada corporal, la ausencia del órgano peniano. Freud adopta una definición anatómica de la mujer, este menos corporal que sólo cobra valor a partir de su subjetivización, bajo la forma del penisneid, y además, Freud, nos indica la función que pueden tener los bienes como complemento de esta nada corporal: el dinero, la familia y de forma privilegiada los hijos. Y es en este sentido que Miller nos aporta una fórmula de este atolladero: por no poder transformarse en mujer, transformarse en madre, pudiendo quedar así incluida la maternidad dentro de la patología femenina
Del lado lacaniano, sin nombrar explícitamente el concepto clave de la privación, introducido por J. Lacan para salir del atolladero freudiano, J. A. Miller nos muestra con una gran riqueza de ejemplos como la solución pasa por no colmar el agujero, dialectizarlo o convertirse en el agujero mismo, por tanto la solución para la mujer pasa por fabricarse un ser con la nada, no colmar el ser que la acercaría a la posición del analista. Y esta relación esencial con la nada llevada hasta el despojarse, hasta el sacrificio del tener, en un límite extremo, se acercaría a las figuras del estrago. Antes de acabar, quisiera abordar un apartado de esta conferencia en la que J. A Miller nos sugiere unas propuestas para poder pensar una posible clínica de la posición femenina.
Quisiera decir que es el único lugar donde el tiempo hace su aparición y nos advierte de lo que ya es historia, porque dichas propuestas pensadas como posibilidad, hoy día constituyen formas consolidadas de abordar la clínica de lo femenino, sin embargo dichas propuestas no pierden por eso su interés y vigencia.
Una clínica de la posición femenina como la que propongo podría darnos luces sobre este tener del lado masculino. Porque Lacan pensaba, me parece, que no hay solución para una mujer del lado del tener, y que cuando las hay son falsas e inocentes (p.291). Y en otro momento dice: (...) la apuesta a partir de ahora debería ser olvidar un poco la categoría clínica de la histeria para pensar la clínica de la posición femenina. (p. 286)
Sus propuestas, entonces, se orientan alrededor de cómo se las arreglan las mujeres con su relación con la nada y con el tener.
Respecto de la primera, la nada, nos dice, se podría esperar de esta clínica que se detuviera en fenómenos clínicos en torno a ese ser nada y sus declinaciones, el dolor psíquico por la experiencia del no ser, la falta de identidad, la falta de consistencia, sentimientos de fragmentación, de ausencia hasta el tema del descontrol que en su manejo lleva hasta el rechazo del orgasmo, así los modos de la relación con lo no finito y la incompletud.
Con respecto al tener, nos pregunta ¿no hay una sensibilidad especial para la injusticia dentro de la posición femenina? ¿Podría pensarse entonces en un fantasma de injusticia fundamental? Y en ese sentido ¿en un origen para el concepto de la justicia distributiva? También plantea como la inhibición presenta un acento distinto que la que podempos apreciar del lado masculino, que la modalidad especifica estaría en un "no tener derecho" que lo podemos declinar del "no tener el símbolo" que da el derecho, queda la legitimidad. Y finalmente, otro aspecto que tiene todo su interés, las distintas modalidades de desprecio al tener del Otro, el ataque a los semblantes y a la completud del Otro. Por último, para terminar podríamos decir que hay una mutua conveniencia entre el psicoanálisis y las mujeres. Del lado del psicoanálisis, porque como discurso y dispositivo pone en cuestión los semblantes y promueve hablar del goce y, del lado de la posición femenina, porque en función su relación esencial con la nada se acerca al acto y a la posición del analista.
Mariam Martín Ramos
Bibliografía: Lacan, J: "El despertar de la primavera" en Intervenciones y textos 2, Manantial, Buenos Aires, 1988, p.(109-113)
Lacan, J: Seminario Aún, Lección Dios y el goce de L/a mujer, apartado 3, p. (88-93)
Laurent, E: Posiciones femeninas del ser. Tres Haches. Buenos Aires, 1999, p (57-71)
J. A Miller: La naturaleza de los semblantes.. Piadós. Buenos Aires, 2002, p.(125-171)
J. A Miller: Introducción a la clínica lacaniana. RBA, Barcelona, 2006.
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