Este título es el texto de una publicidad que salió el día 12
de febrero de 2010 en la página 13 de El País (en el adjunto puedes verlo)
Es una frase que aparece, usando la técnica de la
perspectiva, en la parte superior de la página sobre un fondo negro
generalizado. Con letras grandes y anodinas y de un tamaño ascendente de más
oscuro a más blanco, va fugando de izquierda a derecha, de una forma lateral, no
mirando de frente al lector. Un punto rubrica la frase como no dejando ningún
resquicio a la interrogación. No se usan los puntos suspensivos, que abrirían un
poco el juego a la imaginación, ni las comillas, que apuntarían la ironía
Es una afirmación rotunda.
Debajo el objeto: un hermoso Mini Cooper rojo,
del que no se ve su interior, que sobre el fondo negro se ilumina rutilante,
mostrando unos enormes faros-ojos que servirían para guiarnos por el camino de
la felicidad, lejos de la oscuridad del malestar de la existencia.
Tenemos
entonces el texto del Otro y tenemos el objeto. ¿Dónde situamos al sujeto? El
sujeto es el fondo negro arriba a la izquierda que, mudo, asiste a la propuesta
superyoica.
Es interesante hacer el análisis de lo que propone este anuncio,
ya que expresa, a cielo abierto, una de las caras más oscuras de la ideología
del consumo. Si usted está angustiado o algún síntoma le está haciendo pensar en
ir a terapia, deseche esta idea y compre un Mini Cooper. Este coche llenará su
vacío, aquietará sus preguntas, pondrá orden en las manifestaciones de su
cuerpo, alisará sus pensamientos recurrentes, resolverá los conflictos en su
lazo social, acercará nuevas posibilidades a su vida amorosa o solucionará los
problemas con el partenaire, dará respuesta a sus insatisfacciones, etcétera,
etcétera. Es la propuesta de que el objeto de consumo reine sobre la
subjetividad, de que se apodere de la subjetividad, haciendo que esta
desaparezca detrás de la satisfacción que el objeto produciría. La idea que
sostiene a esta publicidad, hija de la colusión entre el discurso capitalista y
la explosión de la técnica en contra de la subjetividad, es: “a la terapia psi
de la subjetividad sintomática nosotros proponemos la terapia del objeto de
consumo” Una verdadera contraterapia. Pocas veces se ha escuchado en la
publicidad un abordaje tan descarnado del consumo como terapia. Es decir que,
atento el discurso del consumo a los malestares del sujeto y de cómo éste
intenta buscar en la interlocución con el Otro un alivio, vía una terapia psi,
la propaganda intenta apoderarse de este recurso, vía la propuesta de la
adquisición de un objeto ¡como terapia! La obscenidad del consumo sin tapujos
revelando su cara más siniestra: el goce curativo. Es decir: compre-goce y se
curará.
Por otra parte se lee también la idea de que la vía del objeto de
consumo es mejor, más eficaz, más barata, de menor duración, menos comprometida,
más aliviada, más estética -frías letras contra rutilante automóvil rojo y
plateado-, menos enigmática, sin el Otro psi, más segura en el sentido del
semblante ya que el auto se hace semblante del sujeto, rodeándolo,
envolviéndolo, protegiéndolo. Semblante fálico por excelencia, el automóvil
restituiría la potencia subjetiva perdida vía un goce que sólo necesita de la
mirada del Otro para confirmarse.
Y sin embargo, algo para rescatar: el
significante terapia es puesto en primer plano como una posibilidad, que la
propaganda rechaza, pero que queda como marca en el texto. Quizá cuando el
objeto de consumo agote las posibilidades del brillo fálico y pierda la efímera
eficacia de taponar la angustia, entonces surja el significante terapia como
alternativa al fracaso del olvido de la subjetividad.
Joaquín Caretti
Ríos
TEORÍA RESTRINGIDA Y GENERALIZADA DE LA
FORCLUSIÓN
La tercera
reunión, el martes 19 de enero, de LAS NOCHES DE LA ESCUELA continuo
con el seminario "Sobre síntomas y semblantes" y nos llevó a
reflexionar sobre el término forclusión en relación al título del próximo
congreso de París, Semblantes y Sinthome. Coordinados por Ana Castaño
intervienieron: Enrique Rivas y Andrés
Borderías
Enrique Rivas comenzó su intervención planteando la
dimensión de continuidad entre la forclusión restringida y la generalizada. No
es posible mantener la diferenciación entre neurosis, perversión y psicosis sin
condenar al sujeto a una categoría degradante que ignora su singularidad, ya que
es el síntoma el que sitúa diferentemente frente a lo real, esto convierte a
todo sujeto en inclasificable. Elevar el sinthome a su categoría de suplencia es
lo que trataría de posibilitar el abordaje psicoanalítico, suplencia
estabilizadora en las psicosis extraordinarias, y facilitadora del vínculo
social para las manifestaciones de la forclusión generalizada.
Andrés Borderías nos advirtió de la
dificultad de moverse entre dos paradigmas de la enseñanza de Lacan (5 y 6) para
tratar el par semblante-síntoma, y recorrimos los inicios del término psicosis
ordinaria de JAM. Ahora bien, si el sinthome anuda los tres registros, por su
parte, el semblante, mixto de simbólico e imaginario, no anuda lo real, lo
bordea. El síntoma triunfa donde el semblante fracasa.
Las diferencias entre el caso de Joyce y
el de la enferma de mentalidad (M) aclaran lo que es un ser cercano al puro
semblante en el que no hay cristalización de identificaciones en un yo,
imaginario extraviado sin un yo; a diferencia de Joyce, del que Lacan en su caso
prefirió hablar de ego, no un ego narcisista de neurosis, sino un ego construido
a través de su escritura. Joyce anuda y M flota como puro
semblante.
Un debate muy animado que planteó
cuestiones como las posibles diferencias entre estabilización y no
desencadenamiento, cuál es el papel del analista en la dirección de la cura de
las psicosis ordinarias, qué tipo de semblantización, como operación
analítica, cuando hablamos de psicosis; ¿quizá el manierismo como una
función de semblante que no encuentre su apoyo en lo fálico?
Todo sinthome es una suplencia, pero toda
suplencia no es un sinthome, de ahí que Enrique insistiera en el trabajo que
supone elevar el sinthome a la categoría de suplencia, para ello no conviene
perderse, como Andrés nos recordó, porque aunque el síntoma anuda lo real, el
semblante sólo lo bordea.
reseña realizada por Alberto
Estevez
NOVEDADES BIBLIOGRÁFICAS DE LA BIBLIOTECA
EL DOLOR Y LOS LENGUAJES DEL CUERPO
Santiago
Castellanos
Grama Ediciones, Buenos Aires, 2009
La
fenomenología del dolor remite a estructuras, a tipos y a fenómenos clínicos
variados. Esta investigación pone de relieve la incidencia de la forclusión del
sujeto en la construcción del discurso de la ciencia y sus efectos corrosivos en
pacientes que recurren habitualmente a “gente de la medicina”. En la clínica del
dolor crónico y de la fibromialgia se abre la posibilidad de una alianza de dos
discursos: el psicoanalítico y el de la ciencia.
LAS CIENCIAS INHUMANAS
Gustavo Dessal
(Compilador)
Gredos, Madrid, 2009
Abundan las investigaciones
científicas que intentan reducir el amor, el deseo y la pulsión sexual a
mecánicas neuronales y circuitos fisiológicos, o que pretenden conocer, por
ejemplo, el mecanismo secreto que hace a los hombres preferirlas rubias o la
alteración cromosómica que determina la homosexualidad. ¿No es ya el momento de
pasar a la ofensiva y demostrar la inhumanidad de aquellas prácticas que
contribuyen al “malvivir”?
CONFERENCIAS PORTEÑAS, Tomo II
Jacques-Alain Miller
Paidós, Buenos Aires,
2009
Los lazos libidinales se expresan no sólo en la relación
entre un hombre y una mujer sino también en el corazón de la psicología de las
masas y de las relaciones grupales. Este segundo tomo es fiel reflejo del
compromiso entusiasta, de quien esto dijo, con el psicoanálisis puesto en
práctica a través de distintos dispositivos asociativos y de
enseñanza.
PSIQUIATRÍA Y PSICOANÁLISIS
2
Perversos, psicópatas, antisociales, caracterópatas,
canallas
Jacques-Alain Miller (y otros)
Grama Ediciones, Buenos Aires,
2008
Este libro era necesario porque en él se discuten y
establecen los fundamentos teóricos que actualizan la pertinencia de considerar
a la perversión como estructura clínica. Para los practicantes del psicoanálisis
esta obra es una brújula, pero también ha de valorarse lo que aporta a una
psiquiatría heredera de la que nombró las estructuras clínicas, adoptadas luego
por el discurso psicoanalítico.
PSICOANÁLISIS CON NIÑOS Y ADOLESCENTES 2
Políticas, prácticas y
saberes sobre el niño
Alejandro Daumas y Gustavo Stiglitz
(compiladores)
Grama Ediciones, Buenos Aires, 2009
Tal
como lo plantea Eric Laurent, ha habido una inversión de los lugares del niño y
la pareja parental. Ya no hay primero una pareja unida por lazos amorosos y
eróticos que engendra un niño y forma la familia nuclear, sino que,
inversamente, allí donde hay un niño hay familia. Clásica, monoparental,
recompuesta, homoparental… Primero es el niño. Pero ya no se trata de His
majesty the baby. ¿Qué es ahora un niño?
DDA, ADD, ADHD, COMO USTEDES QUIERAN
El mal real y la
construcción social
Gustavo Stigliz (compilador)
Grama Ediciones,
Buenos Aires, 2006
El uso del metilfenidato es uno
de los fenómenos farmacéuticos más extraordinarios de nuestro tiempo. En algunos
colegios, su reparto entre los niños diagnosticados con ADD o ADHD es ya parte
de la vida diaria. Cada vez más niños y adultos danzan al compás del DDA, el
TDAH, los psicofármacos y otros ritmos adormecedores. Es la política de la salud
mental, al servicio de una política de masas, que no distingue cuáles son los
males que afectan realmente al cuerpo.
enviado por Graciela Amorin
LA SHOA A LA LUZ
DEL PSICOANALISIS.
ENTREVISTA A LAURA ARIAS*
por Gustavo
Dessal
Gustavo Dessal: “El goce es la
sustancia del pensamiento”. Con esta misteriosa y sugerente afirmación de Lacan,
inicio mis preguntas sobre su tesis. “¿Qué significa pensar?” es el título de
una obra de Heidegger que seguramente usted conoce. Considero interesante
parafrasearlo para introducir una primera cuestión: ¿qué significa pensar desde
el punto de vista del psicoanálisis, si tenemos en cuenta la dimensión
inexorable de la experiencia del inconsciente? Recordemos, para comenzar, que
Freud calificó como “pensamientos” (“Gedanken”) a la cadena significante que
constituye el texto latente de un sueño. Esto equivale a afirmar que el
pensamiento, en su estructura profunda, poco tiene que ver con la razón y con el
intelecto.
Laura Arias: Lacan introduce una ruptura al subvertir
la operación cartesiana y al distanciarse de Freud en el modo de concebir el
pensar. En ese sentido, su pregunta es interesante porque conduce al corazón
mismo de lo que Lacan introduce en el psicoanálisis. Trataré de responder
situando las diferentes modificaciones de la categoría del pensar en las
distintas etapas de la teorización lacaniana.
Para Freud, no pensamos; más
bien, somos pensados por pensamientos inconscientes que no tienen localización.
Pensamiento que no dominamos y que no podemos localizar. Freud se pregunta cómo
surge el pensamiento en los niños. Para él, los primeros productos del
pensamiento infantil comportan goce. Los niños prefieren sus teorías
pulsionales, las cuales son pensamientos libidinizados que producen goce, y esta
es la clave del pensamiento freudiano. Freud sitúa el origen de lo que después
llamará la pulsión de saber, la pulsión epistemológica, en la curiosidad
infantil respecto de la sexualidad. Lacan lo enunciará de otra forma, indicando
que no hay pulsión epistemológica. De este modo, el origen del pensar se
relaciona con lo que de la sexualidad, estructuralmente, se llama “no hay
relación”.
En el Seminario Los cuatro conceptos fundamentales del
psicoanálisis, encontramos la afirmación de que una vez que el significante hizo
su entrada al mundo, el hombre aprendió a pensar a través de la realidad sexual,
ya que la sexualidad es la realidad del inconsciente. El sexo no es sólo un
asunto de alma y de cuerpo. El sexo se vincula con el pensamiento; con un
pensamiento que es disarmónico respecto del alma; un pensamiento que es
inconsciente, que está ausente. Es a ese lugar que convoca al “yo pienso” en el
cual se va a revelar el sujeto. A ese inconsciente, Lacan lo llama Gedanken,
‘pensamientos’. Pero tal y como él lo expresa, son pensamientos que evitan lo
real. El pensar se sostiene en la duda, en relación con toda significación. En
este seminario, Lacan viene a decir que el “yo pienso” cartesiano fue
sustituido, por Freud, por el Desidero (‘yo deseo’). La diferencia se situará en
el nivel del deseo, que ha de ser situado en el marco del cogito, porque toda
enunciación está animada por el deseo. Por eso, Lacan tomará el cogito
cartesiano por el término “engendro” u “homúnculo”. En tanto somos sujeto del
pensamiento, estamos implicados de una forma muy diferente, en la medida en que
dependemos del campo del Otro que nos determina como sujeto. Años más tarde,
Lacan dirá que el pensamiento es un afecto, el más fundamental desde la
perspectiva del afecto, y que cualquier determinación del sujeto del pensamiento
dependerá del discurso, esto es, el pensamiento carece de contenido sin su
estructura lingüística, ya que la estructura del pensamiento descansa sobre el
lenguaje.
Además, señala acerca del cogito de Descartes: «Yo pienso donde no
soy, yo soy donde no pienso», con lo que presenta a un sujeto dividido entre el
pensamiento y el significante, y subordina el pensamiento a las contorsiones del
lenguaje, como ya lo venía situando anteriormente.
En Radiofonía &
Televisión, afirma que el inconsciente subvierte tanto menos la teoría del
conocimiento, cuanto no tiene nada que hacer con ella, por la razón de que le es
extraña; sin que nada tenga él que ver, por la razón de que no hay conocimiento
que no sea ilusión o mito. Por ello, el pensamiento no tiene relación ni con la
razón ni con el intelecto, dado que no hay conocimiento que no sea ilusión o
mito. El pensar es goce y tiene una infinita capacidad de proliferación, incluso
de construcción y de especulación. Así se pensó por siglos, desde los griegos
hasta los demás filósofos, en posición de cognoscentes frente a su objeto, así
fuese Dios su objeto. En el mismo texto, Lacan consignará que el sujeto del
inconsciente no toca al alma más que a través del cuerpo; el hombre no piensa
con su alma, como lo imagina el filósofo. Piensa porque la estructura del
lenguaje recorta su cuerpo, situando el pensamiento como disarmónico. Para el
psicoanálisis, el pensamiento se refiere a una falla que desorganiza las
funciones del alma con el cuerpo.
Si en el Seminario 17 sostiene que el
pensamiento es un afecto y en Radiofonía & Televisión cuestiona si el afecto
concierne al cuerpo, el afecto será lo discorde, ya que el afecto llega a un
cuerpo que es habitado por el lenguaje. Incluso llega a decir que el pensamiento
es goce; somos juguetes del goce, por lo que hay goce del ser. El pensamiento es
producido por la erosión de un significante en el cuerpo, pura contingencia,
dejando un surco en el cuerpo que lo hará gozar.
Pensamos porque hay
inconsciente; si no, no pensamos nada, porque lo que hay que tomar en cuenta es
que el sujeto le responde al Otro. Primero estuvo el inconsciente, y la marca de
goce determina lo que se piensa. Si al inconsciente lo ubicamos entre la
percepción y la conciencia, lo que percibimos pasa por el inconsciente que
formula una idea de las cosas. Al pensamiento no le sigue un acto: el acto viene
del objeto que somos, del cuerpo, ya que la certeza pasa por el cuerpo. El acto
pasa por el cuerpo, son las resonancias del decir en el cuerpo las que conducen
al acto, a la realización, del ser que habla como objeto. El pensamiento corta
el paso: la cabeza, separada del cuerpo. En ese sentido, a más cabeza, menos
cuerpo, por lo que el ser es una consecuencia del pensamiento. Esto es así para
el psicoanálisis, ya que, en general, todo el mundo piensa que piensa lo que es.
La subjetividad está obviada. “Soy donde no pienso” subvierte a Descartes;
“pienso donde no soy” introduce la lógica del fantasma. Es una ilusión pensar
que se piensa, eso pertenece al orden imaginario.
En el seminario El
sinthome, Lacan pregunta: ¿Quién sabe lo que pasa con su cuerpo? Para Lacan, el
pensamiento está indisolublemente ligado al cuerpo y a lo que afecta a ese
cuerpo. Los místicos dejaron entrever el Otro goce del cuerpo, que goza
rebalsando al pensamiento —no sin él. Pensar, entonces, implica siempre pensar
el cuerpo en tanto el cuerpo goza, cualquiera sea el contenido del pensamiento,
como lo reflejan bien los pensamientos del obsesivo. El cuerpo goza, y el
pensamiento fracasa como actividad superior del ser humano racional, como lo
demostró Freud. El pensamiento no es una actividad racional superior y alejada
del cuerpo, es lo que viene a decir Lacan en su última enseñanza. El fracaso del
pensamiento es consecuencia del cuerpo y su goce, razón por la que no se escribe
la relación sexual. Por eso el pensamiento siempre falla, y nunca puede atrapar
lo sexual.
El psicoanálisis permite extraer los “usos del goce” y hacer
callar el goce del sentido (el parloteo del pensamiento inconsciente). Esto es
así porque el significante es causa del goce (S1,a), que se lee: ‘letra de
goce’, o ‘signo del goce’, o ‘síntoma’. Por eso en El Sinthome, Lacan señalará:
“No espero de ninguna manera salir de la debilidad”, refiriéndose a que no hay
manera de salir de la debilidad mental; no hay manera de salir del fallo fatal
del pensamiento introducido por el cuerpo gozante, por lo que el pensamiento da
una respuesta sintomática al agujero de la relación sexual.
Si la respuesta
que se da en lo que se piensa siempre es sintomática, un real fuera de sentido,
habría que avanzar en lo que plantea Miller en relación con el pensamiento y el
nudo. El pensamiento, afirma Miller, es invitado a acoplarse al nudo, el nudo en
tanto pura escritura separada del significado, desprendida de la palabra,
separada del discurso. Luego habría que pasar por el curso de Miller, Piezas
sueltas, para seguir avanzando en la pregunta con que comenzamos.
G.D.: A medida que uno se interna en la obra de Jacques
Lacan, advierte su progresivo distanciamiento de toda concepción del pensamiento
como actividad cognitiva generadora de saber. Da la impresión de que Hannah
Arendt también acaba por cuestionar el pensar como fundamento de la sabiduría y
del obrar ético. ¿Supone esto alguna afinidad entre ambos
autores?
L.A.: En la última parte de Orígenes del totalitarismo,
Hannah Arendt se sumerge en la investigación de los factores determinantes de la
pérdida de las capacidades autónomas del juzgar y del pensar. Capacidades que
probablemente, en toda la historia del pensamiento, jamás estuvieron tan
amenazadas como durante el colapso total traído por el régimen
nacionalsocialista alemán. La autora intenta, paso a paso, ir desmontando una
serie de factores que, encadenados los unos a los otros, proporcionaron la
adhesión en masa de toda una sociedad a las propuestas del nazismo. La evidencia
de cierta ausencia de pensamiento que Hannah Arendt descubre en Eichmann
refleja, en ese sentido, como caso concreto, lo que ya expresaba en líneas más
generales, en la última parte de Orígenes del Totalitarismo. Hannah Arendt ya
había anunciado cómo la lógica del totalitarismo había sustituido la capacidad
de pensar, quebrando la individualidad y recomponiendo los individuos en “un
gigante”, como ella bien definió. La problemática del fenómeno del totalitarismo
y, más concretamente, el caso Eichmann llevaron las investigaciones arendtianas
a una elaboración más exegética de la facultad del pensar, dando a esta materia
un bordado más sistemático.
* Laura Arias ha realizado su Posdoctorado en Filosofia
en Instituto de Filosofía del Csic-Madrid, el Doctorado en Psicoanálisis
Universidad Autónoma de Madrid. Es Profesora Titular de la Maestría de
Psicoanálisis de la Universidad Kennedy de Buenos Aires, y Profesora Invitada de
la Universidad Maimonides. Ha cursado estudios en el Nuevo Centro de Estudios de
Psicoanálisis (NUCEP) en Madrid durante los años 2003, 2004 y 2005. Su tesis,
MÁS ALLÁ DE HANNAH ARENDT. EL HOLOCAUSTO NAZI DESDE LOS POSTULADOS DEL
PSICOANÁLISIS: EL PENSAR, EL DESEO Y EL GOCE, ha suscitado esta
entrevista.
CARTA INÉDITA DE PRIMO
LEVI
Cuando
el 27 de enero de 1945 soldados soviéticos de la LX división armada del primer
frente ucraniano entraron en el campo de exterminio de Auschwitz, encontraron
sólo unos 7.000 prisioneros judíos aún con vida. Entre ellos un italiano con el
número 174517 tatuado en el antebrazo: Primo Levi.
Ahora, cuando se cumplen
65 años de la liberación de Auschwitz, una carta inédita del autor de 'Si esto
es un hombre' acaba de salir a la luz. Está datada en la localidad polaca de
Katowice y lleva la fecha del 6 de junio de 1945. Lo que significa que Primo
Levi llevaba apenas cinco meses fuera de Auschwitz cuando decidió coger papel y
lápiz y escribir una misiva a su amiga Bianca Giudetti Serra.
En la carta,
Primo Levi muestra abiertamente su estupor por el hecho de haberse salvado y
donde, sobre todo, pide noticias sobre la suerte de otros compañeros. "Querida
Blanca: (...) Estoy vivo de milagro", comienza la carta, que se expondrá en la
muestra que el miércoles se inaugura en Turín coincidiendo con al día de la
Memoria del Holocausto y cuyo contenido el sábado adelantaba en exclusiva el
diario 'La Repubblica'.
"El año pasado bajo las SS ha sido espantosamente
duro a causa del hambre, el frío, los golpes y el peligro constante de ser
eliminado por ser incapaz de trabajar. Llevaré (espero) a Italia el número de
matrícula tatuado en el brazo izquierdo, documento de infamia no para nosotros
sino para aquellos que ahora comienzan a expiar. Pero la mayoría de mis
compañeros llevan en la carne signos más graves del sufrimiento padecido",
escribe el hombre que el 9 de abril de 1947 vio publicada por primera vez 'Si
esto es un hombre', su testimonio del Holocausto. Un libro del que, a pesar de
los encendidos elogios que recibió por parte de Italo Calvino, sólo se vendieron
1.500 ejemplares.
El fracaso del libro empujó a Primo Levi a enfrascarse de
manera casi exclusiva en su trabajo como químico durante los siguientes 10 años.
Hasta que en 1956 la editorial Einaudi, que inicialmente había rechazado el
manuscrito, decidió publicarlo, convirtiéndose (esta vez sí) en un
éxito.
Irene Hdez. Velasco (Corresponsal) | Roma 25/01/2010
Cultura elmundo.es.htm
FORUM
LO QUE LA
EVALUACIÓN SILENCIA
Un caso urgente: El AUTISMO
Barcelona, sábado, 19 de Junio
de 2010
¿Por qué un
Forum?
Porque es necesario explicar los riesgos de la evaluación
limitada a la cifra, que silencia lo particular de cada ser humano.
Porque
los criterios de falsa ciencia, sostenida hoy en la ideología de la evaluación,
en el uso indiscriminado de los cuestionarios y en los argumentos de evidencia
científica, pretenden erradicar la subjetividad en la cultura, en el arte, en la
universidad, en el campo médico-sanitario, en el campo legal, pedagógico y
social; es decir en todos aquellos ámbitos que atañen a los seres humanos. La
ciencia no implica eso.
Porque en todas las disciplinas humanas se impone
cada vez más un sesgo cuantificador. En base a un trato supuestamente
igualitario, se anulan las diferencias entre los seres humanos y se promueve una
homogeneización cuyos efectos son devastadores. La evaluación promueve una
homogeneización del ser humano e instala en sus fundamentos una profunda
desconfianza sobre el saber de los profesionales; su trabajo se centra cada vez
más en responder a las exigencias del sistema evaluativo, rellenando
cuestionarios y elaborando estadísticas.
Porque si todas las intervenciones
que atañen al individuo se evalúan con un rasero únicamente cuantitativo estamos
destinados a la pobreza de pensamiento y al automatismo mental.
¿Por qué el autismo?
Porque en España el autismo se ha
convertido en un caso urgente: dos propuestas, una del Partido Popular dirigida
al Senado de España, y, otra, al Parlament de Catalunya, han sembrado una gran
preocupación entre profesionales que llevan años dedicándose al diagnóstico y
tratamiento del autismo. Estas propuestas entienden el autismo únicamente como
una deficiencia cognitiva a ser disminuida y como una dificultad de aprendizaje
a ser pedagógicamente tratada.
Sigmund Freud y Jacques Lacan pusieron de
relieve la particularidad del ser humano, un ser de lenguaje que se diferencia
de los demás seres vivos. El lenguaje humano no es un mero sistema de signos
sino una estructura simbólica compleja ya que las palabras se articulan
con la subjetividad de cada uno. Y el vínculo social está teñido de esa
subjetividad particular.
El psicoanálisis entiende, así, que el tratamiento
del autismo no puede reducirse a modelos de adiestramiento de la conducta ni a
simplificar la complejidad del habla y del lenguaje humano a ejercicios de
comunicación.
El autismo no es una deficiencia ni sólo una categoría clínica,
sino una manera límite del ser hablante de situarse en el lenguaje y en el
vínculo social.
¿Para qué un Forum sobre
autismo?
Para argumentar y reflexionar sobre el riesgo que corremos
todos si se pierde de vista la dimensión subjetiva, esa dimensión que implica lo
real que no acota la ciencia.
Para que los profesionales, los que se han
psicoanalizado y los que se acercan hoy al psicoanálisis digan lo que saben: que
el psicoanálisis es una disciplina de plena vigencia, que aporta la comprensión
de un real humano que escapa a la ciencia, y que así lo estudia, lo desarrolla y
lo contrasta desde hace más de un siglo.
Para que la sociedad civil y sus
gobernantes sean conocedores de esta situación: que sobre la etiología del
autismo se sabe muy poco y que sesgar los tratamientos con el argumento de una
supuesta evidencia científica es caer en una deducción falsa y una tremenda
imprudencia.
Limitar la oferta de tratamiento a un único modelo teórico es
negar el derecho que tienen los ciudadanos a elegir qué tratamientos prefieren
para ellos y/o sus hijos.
Los números son hermosos, sí, siempre que no anulen
las palabras. La evaluación impone las cifras en detrimento de las palabras y,
así, las silencia. Pero recordemos que las incógnitas van siempre en
letras.
Un Forum porque urge continuar manteniendo en el corazón del ser
hablante el enigma que lo constituye y porque el autismo así nos lo
enseña.
COMISIÓN DE ORGANIZACIÓN
Comité de
iniciativas:
Carmen Cuñat (Madrid), Lucía D´Angelo
(Barcelona), Elisabeth Escayola (Barcelona), Eric Laurent
(París), Judith Miller (París).
Colaboradores:
Mariona Andreu (Tarragona),
Anna Aromí (Barcelona), Carmen Campos (Cadiz), Almudena
Collantes (A Coruña), Vilma Coccoz (Madrid), Isabel Durán
(Barcelona), Manolo Fernández Blanco (Coruña), Antonia García
Lozano (Málaga), Julio González (Bilbao), Carmen Grifoll
(Barcelona), Fernando M. Arduriz (Palencia), Marian Martín
(Madrid), Stanislao Mena (Cadiz), Vicente Palomera
(Barcelona), José Angel Rodriguez (Sevilla), Felix Rueda
(Bilbao), Marta Serra (Barcelona), Silvia Tendlarz (Buenos
Aires), Elena Usobiaga (Bilbao) , Miguel Angel Vazquez
(Valencia), Antoni Vicens (Barcelona), Victoria Vicente
(Barcelona), Francesc Vilá (Barcelona), Gracia Viscasillas
(Zaragoza).
Comisión de
organización:
Begoña Ansorena, Neus Carbonell, Jose Castillo,
Elizabeth Escayola, Pilar Foz, Gradiva Reiter, Iván Ruiz, Jose Ramón
Ubieto.
Promueven:
Asociación Mundial de Psicoanálisis,
Escuela Lacaniana de Psicoanálisis del Campo Freudiano, Instituto del Campo
Freudiano en España, Campo freudiano en Belgica, Francia e
Italia.
Información:
foroautismo@gmail.com
Apoyos al Foro:Invitamos a
todos aquellas personas o asociaciones que quieran apoyar este Foro. Enviar
nombre y profesión a:
ncarbonelli@uoc.edu
La
Brújula
llega a vuestros ordenadores todas las semanas con las informaciones
de las actividades que se desarrollan en la sede, los comentarios y reseñas
que resulten de interés, las novedades de la biblioteca, los libros de nueva
aparición, los nuevos proyectos, las opiniones de los colegas, las novedades de
la Escuela y de la AMP. Los números anteriores se pueden leer en la
web
de la Sede: : http://www.elp-sedemadrid.org