PROGRAMA
Bernard-Henry Lèvy:
Apertura
Agnès Aflalo: La
cifra mortal
Eric Laurent:
Nuevos semblantes de la evaluación
Cómo los afables “empujones” y las
brutales obligaciones contribuyen a la muerte subjetiva
Cyntia Fleury: Conciencia y ciencia panóptica
O
cómo obligar al individuo a una doble elección: estar muerto/ser
criminal
Roland Gori: La
evaluación: un dispositivo de servidumbre voluntaria.
Las prácticas de la
evaluación en la Universidad constituyen nuevos dispositivos de servidumbre
voluntaria que participan del arte neoliberal de gobierno de los individuos y de
las poblaciones. Para llegar hasta ahí, el Poder con fiebre de evaluación, ha
debido, insidiosa y progresivamente, cambiar la significación de esa noción
concebida como una extensión social de la norma gerencial en los sectores de la
vida social que hasta ahora eran respetados.
Bernard-Henry Lèvy: Una cultura de
muerte
Jean-Claude Milner: El
retorno del trabajador ideal
El capitalismo supone un trabajador ideal. Es
decir, un ser hablante del que no se espera sino una sola cosa: que ponga al
trabajo su saber-hacer. Evaluar es verificar que el sujeto funciona lo más
cercano posible de su reducción sistémica: un saber que no piensa, que no
calcula, que no enjuici, pero que sí trabaja. La verificación será tan
concluyente como aleatorios, infundados y sin recurso posible sean los
criterios. La posibilidad de la desesperanza no está incluida en el dibujo. La
mortalidad tampoco.
Yves-Charles
Zarka: La evaluación: ¡tribunal de inquisición!
Tengo la
intención de mostrar que la evaluación es una forma secularizada de los
tribunales medievales de la Inquisición. Es una máquina de vigilancia,
persecución, de represión, y de matar, pero también una máquina de encuesta, de
escrutinio, de establecimiento de pruebas supuestas, y todo ello con vistas a
dar un juicio sin recurso posible. Es un tribunal sin ninguna garantía de
apelación para todos los desprevenidos virtuales, es decir, para todos aquellos
que no se benefician de la protección del poder. Y la religión ha cambiado: la
evaluación es el instrumento de la nueva religión gerencialista.
Mathias Gokalp: La evaluación
y el cómico en la empresa
Fuentes documentales y reflexión a propósito de la
película “Nada personal”.
Margaret Moreau:
Vínculos entre Evaluación, Lean et MTM (Métodos de Medida del Tiempo)
Experiencia adquirida por un médico del trabajo en grandes empresas
francesas.
Carole D. La Sagna:
Educación terapéutica y buen trato, las dos palabras calves de la HAS
François Ansermet: Contra los
veredictos del futuro
La evaluación tiene hoy día una vocación predictiva que
reglaría el futuro a partir de certezas segregativas que, siguiendo una lógica
mortífera, fija un destino. Frente a ella y en contrapunto, el psicoanálisis
lucha por mantener el acceso a lo inesperado.
Clotilde Leguil: Contra el diluvio de la
evaluación, retorno a Freud.
La consigna de Lacan de un retorno a Freud toma
un sentido nuevo en el siglo XXI, porque tenemos que luchar contra la evaluación
en tanto nueva ideología de una racionalidad técnica desengañada que toma sus
dogmas de la religión de la cuantificación, contra cualquier deseo de cultura.
En estos primeros compases del año 2010 la obra de Freud, en tanto de dominio
público, debe poder ser el lugar desde el que puede entablarse una nueva lucha
por la civilización.
Guy
Briole: La sociedad de los Mortícolas realizada
En el país de
los Mortícolas o bien uno es médico o uno es enfermo. La casta médica decide el
sitio de cada uno en una sociedad redistribuída por la evaluación. Autista,
hiperactivo, asocial, suicida, toxicómano, inadaptado, inmigrante que
reivindica, consumidor excesivo, parado deprimido, Alzheimer: la sociedad de la
evaluación médica tiene una respuesta, un protocolo aplicable a todas las etapas
y circunstancias de la vida. El médico moderno (evaluador-evaluado) colabora
porque está convencido de que ¡esa es su responsabilidad moral! La evaluación
médica mata al sujeto; a un sujeto que grita ante el bisturí pero al que el
médico no quiere ni oír porque está muy ocupado sirviendo al
poder.
Jean-Pierre Deffieux:
Crónicas de la acreditación
Traducción de Jesús Ambel (from JJ
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