Blanca Medina
 

PRESENTACIÓN DE LIBROS

"Introducción a la Clínica Lacaniana. Conferencias en España" de Jacques-Alain Miller

 

Quiero agradecer al equipo de la Biblioteca la invitación a participar en la presentación de este libro, en particular a su Directora Mirta García Iglesias y Marta Mora que coordina hoy el trabajo.
La presentación de este libro tiene resonancias para algunos de nosotros. Y no solo la presentación que hoy se hace aquí en nuestra Sede, sino la propia presentación dentro del libro. En particular, porque en ella se habla de como comenzó todo y de una carpeta amarilla que contenía todas las conferencias que J. A. Millar dio en España a lo largo de veinte años. Para nosotros también hubo una carpeta, la nuestra era de color verde, y contenía el trabajo de muchas horas en la Biblioteca rastreando y recopilando esas conferencias. Pusimos en ello no solo trabajo, también entusiasmo. Pero finalmente, como en la canción, nos quedamos…"con la carpeta ¡qué boluda mamita ¡ con la carpeta y la canción".
Dejando la broma de lado, tengo que decir que me alivió ver que finalmente había muchas más conferencias inéditas de las que creímos al comienzo y que buscábamos por aquí y por allá, no siempre con éxito. Quedaba trabajo, mucho, y se ha hecho.

La proximidad de la 9ª Conversación que se celebrará aquí en Madrid el próximo día 5 de mayo cuyo título es "El pase y la formación del analista" me ha hecho elegir para la presentación de hoy el último texto de este libro, que se titula "El desbroce de la formación analítica" y que es la conferencia pronunciada por Miller en las I Jornadas de la ELP en 2001. En relación a lo que va a ser la Conversación, esto no es más que un apertivo.

En ella Miller se pregunta ¿Cómo entendemos la formación del analista y por qué nos produce malestar?

Si clásicamente se había considerado que la identificación con el analista concretaba el fin de análisis, la tesis de Lacan es totalmente distinta: el analista es el resultado del proceso analítico. En este sentido es todo lo contrario, se trata de un proceso de desidentificación que funciona al revés que la formación ya que el punto de partida de un proceso de formación se define como incompleto y será la formación lo que permitirá llegar a una completud.
A Lacan para el proceso analítico le parecía conveniente que la positivación de la falta en ser no se hiciera por la vía de la identificación. Lo que él escribe como el objeto (a) es algo positivo, que no tiene falta, que no se puede anular, que no es sino la escritura de la incompletud, del dolor, de la división. No ha de tener forma.
Es así que el fin del análisis en Lacan describe una formación al revés porque la completud se encuentra al inicio en la medida en que el fantasma encapsula la unión del sujeto en falta con el objeto (a) que lo completa. Es el fantasma el que sostiene las identificaciones y proporciona una completud. Así la completud está al principio y se trata de atravesarla.

A la vez, en la formación analítica, se trata de obtener un operador que permita dirigir una cura analítica. ¿Cómo preparar operadores adecuados para esa operación?
En primer lugar tenemos que distinguir dicha operación de cualquier pedagogía, que es lo que rige la forma humanista de la formación. La pedagogía trata de proporcionar un dominio sobre el goce a partir del saber (S2 flecha a) mientras que la posición del analista se define por su posición como objeto (a) sobre un saber (a sobre S2) Este (a) minúscula indica lo que ninguna identificación captura, designa el punto donde toda pedagogía fracasa.
Es por eso que el psicoanalista lacaniano no se sitúa a partir de su saber sino de su posición que ha sido adquirida a través del saber que supuestamente ha acumulado en su cura, es decir, de su propia experiencia de análisis.

Conclusiones:
-El analista es el resultado de su análisis.
-Un análisis no es una formación (en lo que tiene la formación siempre de identificación).
-El analista no es considerado tal por su práctica sino por su posición. (ahí reside el shock del planteamiento de Lacan)

Lacan distingue dos sentidos distintos del analista:
-El analista que proviene de su análisis (AE) La Escuela le da el título sobre la base de su propio análisis y de cómo ha podido transmitir lo que resultó de éste
-El analista que supuestamente ha dado pruebas de su práctica (AME) Lacan dudaba de las pruebas de la práctica de analista.
Y a esto se oponía ese "considerar analista potencial a un analizado" sobre la única base de su propia experiencia como tal.

Estos planteamientos de Lacan han tenido sus efectos:

-En el registro clínico las curas se han alargado en su duración por el hecho de tener que dar cuenta del final y de los efectos.
-En lo epistémico también se trata de dar cuenta de dichos efectos en las curas que cada analista lleva a cabo
-En lo institucional se crea cierta tensión generacional entre los analistas "notables" y los AE que se destacan por haber hecho el pase.
Miller propone leer La proposición del octubre de 1967 en oposición a la descripción que hace de la Sociedad analítica en Situación del psicoanálisis y formación del psicoanalista en 1956. En La proposición de 1967 propone un mundo donde la antigua suficiencia del analista experimentado se torna una insuficiencia a partir del pase. Es decir que el pase introduce la insuficiencia. Lacan descalifica al analista experimentado a partir de los efectos negativos que la práctica tiene sobre él. A fuerza de práctica, dice, el analista empieza a imaginar que sabe y reprime el acto analítico, la función del objeto a queda reprimida bajo la barra del S2, del saber.
En 1973 Lacan formuló: no hay formación analítica, solo hay formaciones del inconsciente. Es decir, no hay otra formación que la del propio análisis.
Todo esto es muy antiguo, dice M. La propuesta del pase tenía todo su sentido respecto a la situación descrita en 1956 y que no tiene nada que ver con la situación actual.
Con la propuesta del pase se corría el riesgo de una elevación del analista potencial, nombrado AE y un rebajamiento del "analista actual", del nombramiento de AME, surgido también de la proposición del 67.
Miller plantea en 2001, "Si no hay otro saber distinto del saber del propio análisis para evaluar la formación, ¿cual es ese saber? ¿Cómo lo podemos estructurar, cómo evaluarlo?" Porque Lacan mantuvo unas exigencias de saber muy elevadas en lo que al analista se refiere.
Lacan acentúa en todos los Escritos la necesidad de una doctrina de la formación, que esboza en términos de lo que se tiene saber (literatura, filosofía, historia, humanidades, historia de las ciencias, lingüística, antropología, matemáticas) Para Lacan la propia cura de cada uno engendra curiosidad porque supuestamente el análisis libera un deseo de saber más allá de la cura. Nunca concretó una formación mediante cursos sino que pensaba una formación por inmersión. Pero cuando creó la Escuela en 1964, desaparición la problemática de la formación analítica y ocupó el primer plano la problemática del pase. "Se trataba de una escuela sin programa que invitaba al sujeto a sumergirse en el saber e inventar su ser".
Pero no se puede pensar una escuela sin considerar que está incluida en un contexto social cuyas variaciones tienen consecuencias sobre la propia Escuela.

La cuestión del saber en La proposición: Lacan oscila entre dos posiciones; por un lado está la exigencia superyoica de saberlo todo, y en el otro extremo la exigencia de saber anular o suspender el saber, para acoger cada caso como si fuera nuevo. Es lo que dice en "Variantes de la cura tipo", cuando dice que lo que el psicoanalista debe saber es ignorar lo que sabe, "la docta ignorancia" que no es una ignorancia pura y simple sino que se trata de saber y saber ignorar el saber cuando conviene.

Podemos entender la experiencia analítica, pues, en dos sentidos:
-Hay una experiencia analítica como analizante que culmina en el pase, de la que se puede testimoniar a través de dicho procedimiento.
-Y hay también una experiencia analítica como analista. Y es respecto de esta que Miller plantea ¿Podemos construir la experiencia como analistas, posee una lógica propia o no?